En Venezuela hay un incremento sostenido de la desnutrición infantil

Susana Raffalli

Por Aída Gutiérrez H. / @guti21

La escasez de comida, alta inflación, aumento de los precios de los productos alimenticios y bajos ingresos de la población han generado un problema dramático de nutrición en el país.

Al respeto, Susana Raffalli,  asegura que en términos humanitarios estamos en una crisis alimentaria, que ha alcanzado un impacto expresado en un daño nutricional serio, por ejemplo: 12% aproximadamente de los niños que son evaluados en las jornadas de Caritas de Venezuela a nivel comunitario, padecen de desnutrición severa.

Raffalli es experta en Nutrición, Seguridad Alimentaria y Gestión del Riesgo de Desastres.

-¿Cuál es su análisis en relación a la desnutrición infantil en Venezuela?

​-La situación muestra un incremento sostenido de la desnutrición  (desnutrición aguda), que se expresa con delgadez de los niños y en algunos, es muy severa. Se manifiesta con acumulación de líquido (niños como hinchados de agua pero que en realidad está muy bajos de peso)​.  Esta desnutrición se evalúa según el número de veces que el peso de un niño se desvía de su peso normal, para su estatura.

-Al desviarse una vez –explica- , es una desnutrición leve, a partir de una desviación de 2 veces,  la desnutrición se evalúa como moderada o severa y pone al niño en alto riesgo de enfermarse y morir. Afectados por esta forma de desnutrición, moderada y severa, estamos viendo al 12% aproximadamente de los niños que son evaluados en las jornadas de Caritas a nivel comunitario.

-Los marcos internacionales –continúa Raffalli- para la evaluación de las crisis humanitarias, califican como una situación de severidad seria, cuando la desnutrición moderada y severa en menores de 5 años supera al 10%, por lo cual, en términos humanitarios estamos en una crisis alimentaria, que ha alcanzado un impacto expresado en un daño nutricional serio.

Denuncia que a nivel oficial, se desestiman estas cifras pues los marcos que usan las instituciones del Estado, solo dan como desnutridos los que tienen un déficit nutricional severo. Advierte que “esto es parte del problema, pues responder frente a un niño ya severamente desnutrido es muy tardío”.

​-Pero no es solo la desnutrición severa la que estamos registrando, también tenemos evidencias de desnutrición crónica, es decir, niños que no solo han perdido peso, sino que muestran retardo en el crecimiento, expresado como baja estatura (talla baja).

-Estos son los niños que no mueren, que sobreviven a la desnutrición, pero que acumulan un déficit tan prolongado que le va afectando no solo su estatura, sino también su capacidad cognitiva, afectiva y metabólica. Cuando esto ocurre antes de los 2 años, es un daño para toda la vida, que se expresará con muchos rezagos. Afectados por este retardo en el crecimiento, estamos registrando sobre el 30% de los niños evaluados.

En cuanto a cifras, Raffalli precisa: “56% de niños con alguna forma de déficit nutricional. 12% de niños con desnutrición aguda moderada y severa, ​ y 33% de desnutrición crónica (retardo del crecimiento o talla baja). Por ejemplo, la Dra. Ingrid Soto del Hospital JM de Los Ríos, que lleva Nutrición, estima que los ingresos por desnutrición severa se incrementaron en 267% desde  2016”.

-¿Se puede rescatar a un niño de una desnutrición severa?

​-Las medidas que se deben tomar no son solo de rescate, hay que tomar medidas de protección entre los niños con desnutrición leve y moderada, para ponerlos bajo un esquema de suplementación nutricional​, que evite que se desgasten más y muestren no solo un mayor riesgo de muerte, sino una sobrecarga del sistema de salud. Esto no se ha hecho, a los niños que se están detectando con desnutrición  severa, el Estado le asigna una bolsa de CLAP, lo cual no solo es tardío sino terapéuticamente inapropiado.

-En el programa de Supervivencia Infantil de Caritas, los niños son protegidos con suplementos, desde que comienzan a deteriorarse y eso ha permitido que tengamos ahora más de 1.500 niños que se recuperaron o que no entraron en desnutrición severa, a pesar que la crisis del país se agudizó.

-Ese es el sentido de la acción humanitaria, evitar daño y sufrimiento y proteger la vida​. Al no hacerlo, los niños se enfermarán más, representarán una gran carga para el sistema de salud y tendrán alto riesgo de muerte. Las consecuencias exceden lo puramente alimentario. La desnutrición determina también deserción escolar y bajo rendimiento escolar, entre niños.

-Ahora bien, sí se puede rescatar a un niño de la desnutrición aguda, incluso si es severa, se puede tener una recuperación en unas 6 semanas con los alimentos terapéuticos adecuados, que no tenemos en el país. ​La desnutrición crónica, acumulada, si no tiene recuperación en los contextos como el de Venezuela.

-El período de mayor vulnerabilidad nutricional son los primeros 1.000 días de vida (9 meses de gestación y los 2 primeros años)​. Luego vuelven a ser muy vulnerables los adolescentes y las embarazadas, -advierte Raffalli.

FUENTE: El Nuevo País / Domingo 20 de agosto de 2017

 …………………………………………………………………

Los días de la huelga general

Los venezolanos viven esta última semana de julio 2017 sumidos en la resistencia y la angustia. Una ojeada a los vecinos lo comprueba.

Por Aída Gutiérrez H. / @guti21

Angustia, ansiedad, temor, tristeza, rabia, incertidumbre, son las emociones de los venezolanos en estos días de resistencia pacífica en rechazo al gobierno de Nicolás Maduro, que llegan a 118. Con el anuncio de la MUD de un paro de 48 horas y la recomendación de “apertrecharse” aumentó el estrés en la ciudadanía.

“Los casos de angustia y ansiedad han aumentado. Hay una tristeza que  amenaza en tornarse en depresión.  Aunque el 16 de julio la esperanza tocó a la puerta, fue un día en que muchos volvieron a sonreír. Pero la incertidumbre continua allí, se alojó en la vida de los venezolanos. En estos días de paro aunque la gente esté encerrada en su casa, el temor y la angustia no deja  ni siquiera conciliar el sueño”. Habla el psiquiatra Jesús Contreras, quien indica que hay una nueva epidemia que invade la salud de los venezolanos, que es el insomnio. Y con la escasez actual de medicamentos, la situación es bastante complicada.

Antes del paro

Desde el domingo muchos caraqueños llenaron los supermercados y mercados populares para prepararse para no salir de sus casas por 48 horas.

Una reunión de vecinos del Este de Caracas, el lunes 24. Esteban dice: “Hay que hacer un plan de contingencia para estos días, comprar alimentos perecederos, velas, agua mineral, pilas, no sabemos hasta cuándo se extienda el paro, hay que estar preparados si aparecen los malandros armados”.  Juan contesta: “Yo no tengo real para comprar comida para una contingencia, haré mis compras normales  y tampoco tengo armas para defenderme de esos delincuentes”. Rosaura expresa: “Tengo 2 meses que no tomo mi medicina, con la angustia se me está subiendo la tensión. No hay pan, no hay galletas, una latica de atún cuesta 6 mil bolívares.  Yo no puedo comprar comida para una contingencia además la escasez es brutal, y si vienen los colectivos ¿cómo me defiendo? somos 3 viejos en casa, este estrés me va a matar”, rompió en llanto la ama de casa de 66 años.

Luego, en un supermercado en Los Ruices, Albertina comenta: “apoyo el paro y cualquier otra actividad que contribuya a la salida de la dictadura, pero ¿cómo “apertrecharnos” si no hay dinero y la escasez es dramática? Compre dos muslos de pollo, unos trozos de lagarto y verduras, para hacer un sancocho. El dinero no me alcanzó y si se alarga el paro le echo más agua al caldo, esto me agarro con la nevera vacía. ”

Durante el paro

Miércoles 26. Silencio abrumador, no pasan carros ni tampoco transeúntes. Muy temprano en la mañana los vecinos colocan una barricada en la vía principal y se resguardan en sus hogares. La soledad en las calles de Caracas no se asemeja ni siquiera a un viernes santo. Autopistas y avenidas vacías. Varios abastos y panaderías abrieron temprano pero los vecinos pidieron que cerraran, que apoyaran el paro, los comerciantes obedecieron la voz de la mayoría.

Jueves 27. Continúa el silencio y la soledad en las calles. La barricada de los vecinos amaneció intacta. Hablan de que se cumplió el paro en un 90%. Según una fuente, muchos empleados públicos se sumaron al paro a pesar de las amenazas. Dos días en casa con la familia, aunque la incertidumbre continúa y carcome.  (@guti21)

 

FUENTE: Revista Zeta N°2.109 – 29/07/2017 

………………………………………………………………………………