Ruperta desnutrida

Por Aída Gutiérrez H. / @guti21

Ruperta tiene 46 años, y desde los 6 llegó al Zoológico de Caricuao. Creció bien alimentada y muy querida tanto por la comunidad de esa zona de Caracas como por los visitantes, en especial los niños. El sábado 25 de marzo se volvieron virales las fotos de la elefanta por las redes sociales: se le ven las costillas, está sufriendo de hambre, desnutrición y abandono.

De acuerdo al veterinario Ernesto García, Ruperta presenta desnutrición: “pesa cuatro de las siete toneladas que debería tener. La semana pasada tuvo diarrea y un cuadro severo de deshidratación, lo que le produjo una debilidad tan grande que la elefante se cayó, todo esto debido a una alimentación inadecuada basada en auyama y a veces lechosa”. Ese día, tuvo que ser atendida por el personal de Inparques y Bomberos de Distrito Capital.

Entretanto, Inparques en un comunicado, desmiente el cuadro de desnutrición de Ruperta, e informa “que se encuentra en cuidados especiales luego que cayera el jueves pasado por un resbalón en una de las rampas del zoológico”. También indica que en el lugar del accidente “se le tomó muestra de sangre y además se le suministró tratamiento a base de vitaminas y minerales e hidratación oral y por vía intravenoso”. Alegan que Ruperta está senil y por eso se cayó, ya que los paquidermos tienen un tiempo de vida aproximadamente de 60 años.

A través de la cuenta Twitter, Inparques asegura: “La elefanta Ruperta se encuentra estable y en permanente cuidado de expertos”. Al cierre de esta edición, no se conoce  el estado real de la elefanta, está custodiada por la Guardia Nacional y no dejan visitarla y menos fotografiarla. Una vecina del sector dijo: “A Ruperta la tienen pasando hambre, se ve que tiene menos peso, esconderla es difícil como hicieron con otros animales.”

Aunque la versión del gobierno es que Ruperta sufrió la caída por su “senilidad”, un Santuario de Elefantes fundado en 1995, en Tennessee, Estados Unidos pone en duda que “paquidermos en retiro muestren signos de debilidad”.

De acuerdo al veterinario Ernesto García, Ruperta presenta desnutrición: “pesa cuatro de las siete toneladas que debería tener. La semana pasada tuvo diarrea y un cuadro severo de deshidratación, lo que le produjo una debilidad tan grande que la elefante se cayó, todo esto debido a una alimentación inadecuada basada en auyama y a veces lechosa”.

Ruperta ha entrado en los corazones de miles de personas, tanto a nivel nacional como internacional. Hay campañas en las redes sociales; vecinos de Caricuao se movilizaron para llevarle comida, la cual no fue aceptada por las autoridades del Zoológico; hasta la hija de Michael Jackson  clama por su ayuda. Y el abogado Carlos Ramírez López  desde Miami, anuncia una demanda colectiva para presionar al gobierno a garantizar comida y tratamiento.

En julio de 2016,  dirigentes del sindicato de trabajadores del Zoológico de Caricuao, denunciaron que más de 50 animales entre dantas, cerdos, conejos y báquiros han muerto por falta de una dieta balanceada. El caso más sonado fue el de un caballo descuartizado para ser despojado de su carne.

En Venezuela hay leyes para la atención a los animales, específicamente una titulada “Ley para la protección animal” en vigencia desde el año 2010, también los zoológicos tienen obligaciones ante el cuido de los animales bajo su responsabilidad y para lo cual hay presupuestos asignados, con partidas para la comida y atención médica y de salubridad para las distintas especies a su cargo. (@guti21)

FUENTE: El Nuevo País – Domingo 2 de abril 2017